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El Minal contra el cerco energético

Ministerio de la Industria Alimentaria
15 de Octubre de 2026

El Ministerio de la Industria Alimentaria (MINAL) de Cuba ha desplegado un conjunto de acciones para sortear el recrudecimiento del cerco energético, caracterizado por la escasez de combustible, los apagones y las limitaciones para importar insumos. Estas medidas buscan mantener la vitalidad del sector y garantizar la alimentación de la población, priorizando renglones sensibles como la leche, el pan y las compotas infantiles.

El impacto del cerco energético

El bloqueo estadounidense y las limitaciones a la entrada de combustible han afectado la logística de distribución, encarecido las importaciones y generado un impacto extraordinario en la producción de alimentos. Según el ministro Alberto López Díaz, el costo para el MINAL en 2025 superó los acumulados anuales  para garantizar los productos esenciales. A pesar de ello, el sector ha mantenido la distribución de leche en polvo para más de niños, así como leche fluida para niños con enfermedades crónicas y  también embarazadas.

Acciones principales del MINAL

1. Transformación de la matriz energética

El sector impulsa un programa de inversiones para instalar fuentes renovables de energía en sus industrias. Hasta la fecha se han instalado más de 3.600 kW provenientes de fuentes renovables, con perspectivas de cerrar el año con más de 4 000 MW. Entre las iniciativas destacan:

  •  Paneles solares fotovoltaicos en fábricas de bebidas y refrescos (EMBER Camagüey), con miras a lograr autonomía del sistema electroenergético nacional.
  • Secado de arroz con cascarilla en Granma, que sustituye combustible fósil y ahorra 21 litros de diésel por tonelada procesada.
  •  Biogás a partir de residuos de la agroindustria azucarera y destilerías, con planes para instalar alrededor de 500 plantas que aprovechan vinazas y otros desechos.

2. Eficiencia energética y ahorro

Se aplican medidas para reducir el consumo eléctrico y optimizar los portadores energéticos:

  • ·Reestructuración de horarios laborales para coincidir con los momentos de mayor disponibilidad eléctrica.
  • Sistemas de estimulación salarial vinculados al ahorro de energía, como incentivo para los trabajadores.
  •  Rehabilitación de molinos de trigo y adquisición de una nueva línea de producción con capacidad de 400 toneladas para estabilizar el suministro de harina.

3. Transporte con energía renovable

Se avanza en la compra de más de 60 triciclos eléctricos para la distribución de la canasta familiar y el traslado de materias primas. 18 de ellos ya operan en la Cadena Cubana del Pan en Villa Clara y Sancti Spíritus, con planes de extender la experiencia al resto del país. También se emplearán progresivamente medios de transporte con energía renovable para asegurar la llegada de alimentos a hospitales, hogares de ancianos y centros de atención a niños con enfermedades crónicas.

4. Adaptación productiva y alimentaria

Ante la falta de combustible, el sector diversifica sus procesos:

  •  Producción local y venta minorista en fábricas, en coordinación con los gobiernos locales, para acercar los alimentos a la población y evitar el acaparamiento.
  • Uso de tracción animal y carbón vegetal como parte de la estrategia de "Opción Cero" (plan de contingencia ante un escenario sin petróleo), que prioriza la autarquía y la austeridad.
  • Priorización de exportaciones para generar ingresos en divisas que se reviertan en recuperar capacidades industriales.

5. Encadenamientos y financiamiento

El MINAL ha aprobado esquemas financieros cerrados para sus grupos empresariales, autorizaciones para adquirir recursos en divisas y el fortalecimiento de la Empresa Estatal Socialista mediante el Decreto-Ley 114/2025, que fomenta la asociación entre entidades estatales y no estatales. También se promueve el encadenamiento con formas de gestión no estatal y pequeños agricultores para la compra de materia prima.

Colaboración internacional

La FAO y la Unión Europea apoyan la transición energética del sector agroalimentario cubano mediante la instalación de sistemas fotovoltaicos y equipos de bombeo solar en municipios como Santa Clara y Taguasco. Estos sistemas, con una capacidad de 35 kW y una generación anual de 55 MWh, reducen más de 43 toneladas de CO₂ al año y contribuyen a la conservación de alimentos.

El sector alimentario del MINAL ha respondido al cerco energético con una estrategia integral que combina inversión en energías renovables, eficiencia operativa, adaptación productiva y alianzas internacionales. Aunque persisten limitaciones severas, estas acciones permiten mantener la producción y distribución de alimentos esenciales, demostrando la capacidad de adaptación de la industria frente a un escenario de restricciones externas prolongadas.

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