Osmany Barreiro, presidente de la OSDE Pesquera, describió una situación compleja debido a los bajos niveles de captura en la plataforma y en la acuicultura.
Precisó que las exportaciones están un tanto mejor debido a la prioridad que se les presta, “producto de que los ingresos en divisa son los que permiten reabastecernos para todas las producciones, incluidas las que no generan divisa”.
Barreiro señaló que entre las medidas del gobierno de Estados Unidos que más impacto tienen está el bloqueo al combustible. “La limitada, casi nula entrada de combustible al país impide que las embarcaciones de la plataforma y de la acuicultura puedan operar”.
Además, dijo, la baja de generación eléctrica limita la producción de hielo, uno de los insumos más importantes para la actividad pesquera. También mencionó la presión sobre navieras y bancos.
Sin embargo, aseguró que están trabajando en varias soluciones. Explicó que en 2025 se compró combustible con los ingresos del esquema cerrado en divisa que tiene el grupo empresarial.
Agregó que también con esos ingresos se compran materias primas como MDM y harina, que se destinan a producciones para ventas en moneda nacional y para programas como la salud pública.
Barreiro valoró positivamente la apertura de cuentas en divisa para las empresas del sistema empresarial. “Le ha permitido irse reaprovisionando cada una de manera individual, lo que multiplica la gestión principalmente con batería, aceite, alimento para los pescadores y un grupo de recursos imprescindibles”.
En cuanto al encadenamiento con la forma de gestión no estatal, dijo que ha ido calando en la actividad pesquera. Mencionó el uso de capacidades industriales, la explotación de embarcaciones, y más recientemente, la explotación de estanques y micropresas.
Sobre el uso de energía renovable, Barreiro informó que trabajan para lograr independencia energética. Hay proyectos para motores fuera de borda eléctricos y para fabricar pequeños módulos industriales de hielo.
“Donde tenemos hoy los mayores avances es en las estaciones que permiten la cocción de alimentos y mejorar la calidad de vida a bordo de las embarcaciones”, señaló.
Anunció que en el mes de julio, más de cuarenta embarcaciones deben salir al mar sin gas licuado con esta modalidad. “A corto plazo debemos tener unas 150 embarcaciones en los próximos seis meses que ya tienen esta independencia”.
En la acuicultura, explicó que el bombeo de agua es decisivo. “Si se interrumpe, perdemos lo que se esté en ese momento en proceso”. Allí también trabajan con paneles fotovoltaicos y estaciones de carga.
Mencionó otros proyectos en proceso, como plantas de hielo más pequeñas sobre embarcaciones que trabajen incluso con agua de mar. “Reduce los movimientos de enviar y traer hielo. Algunos centros de acopio en posiciones clave podrían producir hielo en el propio escenario productivo”.
Sobre los pescadores comerciales privados, reconoció que también están impactados por el bloqueo. “El combustible también está limitado, el hielo generalmente proviene de nuestras fábricas. Por lo tanto, a ellos también les llega el impacto”.
Dijo que se ha trabajado fundamentalmente entregando combustible a los mejores productores. “Hay un movimiento que hay que acelerar y que hay que sumar a todo el potencial pesquero del país, a la producción pesquera estatal, que al final es la producción pesquera de Cuba, una sola, y que es la que va a la alimentación del pueblo”.