La Unidad Empresarial de Base (UEB) Torrefactora Manuel Ascunce Domenech de Villa Clara ha logrado revertir su situación económica mediante una profunda transformación de su modelo de gestión, que incluyó la reducción natural de su plantilla de 55 a 37 trabajadores, el vínculo de todo el personal a la producción directa y la consolidación de un comedor obrero que garantiza alimentación a sus trabajadores.
José Raúl Arias Díaz, director de la entidad, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que la política interna del centro ha sido clave para estos resultados: el salario promedio saltó de cuatro mil 500 a nueve mil 200 pesos, con la aspiración de alcanzar los 17 mil 500 en 2027.
La crisis provocada por el negativo impacto del bloqueo de los Estados Unidos a Cuba no parece que vaya a cambiar en los próximos seis meses, de ahí que debamos reinventarnos para impulsar el procesamiento del café; aunque ya no podamos pensar por lo pronto en garantizar los suministros de la canasta familiar normada, al menos podremos surtir puntos de venta nacional liberada y para la exportación, comentó.
Nuestros números, aseguró, respaldan la estrategia, pues la torrefactora pasó de pérdidas de 3.7 millones de pesos en septiembre de 2024 a ganancias actuales de 4.1 millones, un giro que refleja la efectividad de las medidas adoptadas; actualmente la producción alternativa ha crecido de 47 a 75 toneladas y la meta es cerrar el presente año con más de 100 toneladas.
El funcionario explicó que la transformación también ha cambiado la dinámica laboral, ya que reordenan constantemente la plantilla y autogestionan la materia prima.
Tenemos la fuerza laboral capacitada y su reserva, el café, los chícharos y otros aditivos como el sorgo para hacer las mezclas; a la vez que consolidamos el funcionamiento estable del comedor obrero, que garantiza almuerzo y merienda para todos los trabajadores, como parte de esta política de estímulo y bienestar colectivo, constató Yenis Leidy Cabrera Hayes, jefa del Grupo de Gestión del Capital Humano, con 30 años de experiencia en el sector.
Esta experiencia se inscribe en el contexto de una provincia que ha sido pionera en la instalación de paneles solares y sistemas de energía renovable para garantizar la continuidad de los servicios básicos, demostrando que la resiliencia empresarial es posible incluso en medio de las limitaciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos; la torrefactora, con su ejemplo de reinvención, se suma a esa tradición.
La UEB Manuel Ascunce Domenech fue creada mediante la Resolución 276 del Ministerio de la Industria Alimentaria en septiembre de 2005, integrada al Grupo Empresarial CUBACAFÉ; su objeto social inicial era la torrefacción y suministro de café molido y envasado a la población y organismos de la provincia, una misión altamente sensible debido al arraigo de la tradición cafetalera entre los cubanos.